No dejo de pensar en la tarde del martes. Me vienen ráfagas de vuestra voz entonando escritos, íntimos, únicos, desnudos, autocríticos, honrados y responsables. Muchas, muchas gracias a Aina, Belén, Inma, Irene, Javier, Jessica, José, Lola, Marcos, María y Sarah.
Jorge.